Solemnidad de Pentecostés, 12 de Junio de 2011

San Juan 20, 19-23

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( Pentecostés )

1. Pentecostés: la palabra “Pentecostés” quiere decir “el día número 50” o “el quincuagésimo día”. Se trata del nombre de una fiesta judía conocida como “Fiesta de las Semanas”, más exactamente la de las “siete semanas” que prolongaban la celebración de la gran fiesta de la Pascua. En este día el fruto ya estaba maduro.

2. El Espíritu Santo: es el fruto maduro de la Pascua, el artífice de nuestra santificación. Dios Padre fue el creador, Dios Hijo fue el redentor y Dios Espíritu Santo es el santificador. Él tiene la tarea de iluminarnos para que todos le conozcamos y le amemos. Tiene la encomienda de guiarnos al cielo.

3. La Paz: es la que desea a sus discípulos, como don y fruto del Espíritu, la paz valiente y dinámica, una paz que sea fruto de la justicia y del amor. Es muy importante que los cristianos sembremos en el mundo este don de la paz, predicando con nuestra palabra y con nuestro ejemplo la justicia y el amor de Dios. Este don comienza desde nuestro hogar.

4. La Misión: Jesús los envía al mundo lo mismo que él fue enviado por el Padre. La misión de los discípulos, la evangelización, no será posible sin la fuerza del Espíritu Santo. Nuestras obras, no serán perfectas sin el Espíritu.

ORACION:

Ven, Espíritu Santo,

llena los corazones de tus fieles,

y enciende en ellos,

el fuego de tu Amor.

Envía, Señor, tu Espíritu,

y renueva la faz de la tierra.

REFLEXIÓN

La fiesta de la Pascua no acaba hoy: llega a su culmen. Lo que sucedió con el Señor resucitado, se realiza ahora en los creyentes por el don del Espíritu Santo. La palabra “Pentecostés” alude al día número cincuenta desde la noche pascual hasta hoy, y desde hoy hasta la eternidad celebramos la alegría del Señor resucitado en medio de nosotros.

DONES DEL ESPÍRITU SANTO

1. Sabiduría: nos comunica el gusto por las cosas de Dios.

2.Ciencia: nos enseña a darle a las cosas terrenas su verdadero valor.

3.Consejo: nos ayuda a resolver con criterios cristianos los conflictos de la vida.

4. Piedad: nos enseña a relacionarnos con Dios como nuestro Padre y con nuestros hermanos.

5.Temor de Dios: nos impulsa a apartarnos de cualquier cosa que pueda ofender a Dios.

6. Entendimiento: nos da un conocimiento más profundo de las verdades de la fe.

7. Fortaleza: despierta en nosotros la audacia que nos impulsa al apostolado y nos ayuda a superar el miedo de defender los derechos de Dios y de los demás.

Nota:

Les queremos obsequiar un regalo a todos los padres y sus familias

en el mes del padre el

Viernes 17 de Junio a las 6:30: p.m. Misa y de

7:15 a 8:15: p.m. GRAN CONCIERTO

en la Capilla.

¡FELIZ DIA PARA TODOS LOS PADRES!

7° Domingo de Pascua, 5 de Junio de 2011

San Mateo 28, 16-20

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( La Ascensión )
  1. La Ascensión: indica la subida al cielo de Jesús, y con su bendición deja la tierra en manos de quienes le aman y bajo la responsabilidad de sus discípulos quienes tendrán que responder de su misión ante Jesús. El Señor ha de volver a pedirnos cuentas. Al ascender el Señor a los cielos y sentarse a la derecha del Padre, garantiza su intercesión y ayuda sobre nosotros quienes le colaboraremos en la santificación del mundo.
  2. La Fe: en el Credo profesamos nuestra fe en la gloria del Resucitado: “Jesucristo subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso”. Los “cielos” son el nombre sagrado de Dios. Sentarse junto a Dios es la dignidad divina de Jesús. Y junto a Él, quienes permanezcamos fieles a Él.
  3. El Consuelo: “Yo estoy con vosotros”. “Está con nosotros en su Palabra, entre sus fieles, en el misterio eucarístico del pan y del vino. Está con nosotros en el consuelo que nos transmite gracias a su Espíritu y en la fuerza con que el mismo Espíritu nos ayuda a dar testimonio de su vida y de su misión en este mundo.
  4. El Bautismo: La fuerza del Espíritu es el inicio de una etapa nueva en la historia de la salvación: la del Padre, la del Hijo, la del Espíritu- es un solo plan de Dios que incorpora al hombre y lo hace testigo con la fuerza del Espíritu santo.
REFLEXIÓN

La Ascensión no es un puro simbolismo. Se trata del final de la etapa que el Jesús de la historia vivió en la tierra desde su encarnación hasta su resurrección. En su ascensión al cielo pone en marcha el camino hacia al Reino. Bajó primero y luego volvió a su Padre.

Y de acuerdo con su promesa de enviarnos su divino Espíritu, sigue entre nosotros. Su presencia en el Pan y en Vino, en la Eucaristía, es un acto de amor supremo. Esta presencia se prolonga en cada fiel

.

PARA LA VIDA PRÁCTICA

Buenos días- dijo el principito. -Buenos días- dijo el mercader. Era un mercader de píldoras perfeccionadas que aplacan la sed. Se toma una por semana, y no se siente ya la necesidad de beber.-¿Por qué vendes eso?- dijo el principito. -Es una gran economía de tiempo- dijo el mercader.

Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana. -¿Y qué se hace con esos cincuenta y tres minutos? -Se hace lo que se quiere… “Yo, se dijo para sí el principito, si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría tranquilamente hacia una fuente”.

El tiempo es demasiado lento para los que esperan, demasiado veloz para los que temen, demasiado largo para los que sufren, demasiado corto para los que disfrutan, pero para los que aman, el tiempo es la eternidad, es estar con Dios…

6° Domingo de Pascua, 29 de Mayo de 2011

San Juan 14, 15-21
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    ( Promesas de Jesús )

  1. El Amor: Cuando el amor es auténtico se genera una profunda comunión de las personas, de tal manera que hay entre ellas una sintonía para que todo tienda al bien. De allí que a quien ama verdaderamente al Señor le sea natural guardar sus mandamientos y vivir en su Amor.
  2. La Promesa: El Señor Jesús revela al Espíritu Santo y lo envía de parte del Padre para acompañarnos. Él establece una relación personal con cada cual, derramando el Amor de Dios en la vida interior. Él pone una señal en aquellos a quienes vivifica, guiándonos a la verdad que nos hace libres, llenándonos de esperanza, infundiéndonos fuerza, ayudándonos a orar y dirigiéndonos en la praxis apostólica y en la vida cotidiana en la fe, y adornando al ser humano al que toca con los frutos todos del Espíritu.
  3. La Esperanza: sabemos que si acompañamos a Cristo en su vida, también tendremos la dicha de esperar acompañarlo en su muerte y su resurrección. Esta esperanza debe dar fuerza a nuestra fe en la resurrección de Cristo.
REFLEXIÓN

El Amor, no es un slogan publicitario; es la razón y el objetivo de nuestra fe en Jesucristo. El Evangelio de hoy comienza y termina uniendo al Amor con la obediencia. Jesús afirma que nuestra obediencia a sus mandamientos será la señal de nuestro amor por Él.

El Amor que Jesús nos pide no es el tipo de amor sentimental, soñador o pasajero; el Amor del que Jesús habla es aquel Amor que le llevó a dar la vida por nosotros. Cristo nos recuerda hoy que “El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama: al que me ama, lo Amará mi Padre, y yo también lo Amaré y me revelaré a él”.

Así pues, el Amor nos introduce en las fibras más profundas de Jesucristo. El Amor abre ante el corazón humano el misterio de esta unión con el Padre en Cristo mediante la fuerza del Espíritu Santo, que actúa en nosotros.


PARA LA VIDA

De joven era un revolucionario y mi oración a Dios era siempre la misma: dame fuerza, Señor, para cambiar el mundo. De mayor viendo que no había cambiado nada, ni siquiera uno, cambié mi oración: Señor, oraba, dame la fuerza de cambiar a los míos, mi familia, mis amigos y me sentiré satisfecho.

Ahora que soy anciano y mis días están contados mi única oración es: Señor, dame la gracia de cambiar yo. La historia de nuestra vida es la historia de nuestras relaciones. Y una relación implica comunicación, conocimiento, amor y presencia.


ORACIÓN

Si somos ciegos, Tu Luz brilla constantemente. Si somos sordos, Tú continúas hablándonos insistentemente. Si oramos, Tú estás ahí, si no oramos, Tú estás también ahí. En nuestra maldad y en nuestra bondad, Tú estás ahí. En nuestro dolor y en nuestra alegría, Tú estás ahí. En nuestro morir y en nuestro vivir, Tú estás ahí. Siempre, Tú estás siempre ahí para nosotros.

5° Domingo de Pascua, 22 de Mayo de 2011

San Juan 14, 1-12

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( Camino,Verdad y Vida )
  1. El Camino: Jesús es Camino, para muchos. Su muerte está llena de sentido porque en ella se manifiesta el Amor de Dios por la Humanidad. El Camino del cual nos está hablando el Señor, es el camino al Cielo, a la eternidad. Es el camino que hemos de recorrer durante esta vida terrena de la mano de Jesús para llegar a la Vida Eterna, para llegar a la Casa del Padre, a su eterna morada.
  2. La Verdad: Jesús es Verdad. Mientras la mentira, el engaño, la corrupción se apodera del corazón de la persona humana, la Palabra anunciada y testimoniada por Jesús, que es la Palabra del Padre, se convierte en criterio de verdad, en transparencia que devuelve la luz. Significa que sólo por medio de Él se puede conocer el misterio de Dios.
  3. La Vida: Jesús es vida: frente a las fuerzas de la muerte que causan terror, Jesús da sentido a la vida, se revela como Señor de la vida y vencedor de la muerte. Y en Él todos los que apuestan a favor de un proyecto de vida, de verdad y amor como horizonte que puede salvar a la Humanidad del Caos, la injusticia, la corrupción, la exclusión y la maldad. Significa que sólo por medio de Él se nos concede el conocimiento del Padre y la unión con Él.
  4. La Fe: la fe en Dios no es un peso, sino una fuente de alegría. Creemos en Dios porque sabemos que Él cree en nosotros, se fía de nosotros, confía en nosotros, a pesar de nuestra debilidad.
REFLEXIÓN

Jesús es nuestro CAMINO hacia Dios. Frente a un mar de sendas que conducen a felicidades aparentes, quiméricas y efímeras, Jesús es la VERDAD en medio de un mundo de mentira y falsedad, es la VERDAD que nos conduce a la luz de Dios en panoramas de tinieblas, Jesús es la VIDA en medio del inerte materialismo, es la VIDA del mundo en circunstancias de guerra y de violencia.

Jesús hoy nos dice, no tiemble tu corazón pues yo estoy con ustedes, yo soy su compañía, yo soy su escudo, su refugio, su baluarte, yo los llevo en el corazón y en mis manos no les faltará nada.


PARA LA VIDA

Recién llegado a Nueva York le pregunté a una señora: ¿por favor, dónde está la oficina de correos? Con mucha amabilidad me indicó el camino. Le di las gracias y le dije que viniera a la iglesia el domingo y yo le indicaría el camino que lleva al cielo. No creo que vaya porque si no sabe el camino de la oficina de correos menos conocerá el camino del cielo.

En inglés hay una palabra muy bonita "homesick", es decir, añoranza de la casa, nostalgia de la patria y sacar boleto de regreso al hogar. El Evangelio de hoy tiene una nota de nostalgia. El Señor dice a sus apóstoles: me voy a casa, a la casa de mi Padre. Sitio para todos. Jesús no quiere estar solo. Yo soy el Camino y vine a su mundo para enseñarles el Camino que lleva a casa.

4° Domingo de Pascua, 15 de Mayo de 2011

San Juan 10, 1-10

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( "El Buen Pastor" )
  1. La Puerta: Cristo es el Mediador único por el que pueden salvarse los hombres, en virtud de su muerte y resurrección: "Tenemos entrada libre al santuario, en virtud de la sangre de Jesús; contamos con el camino nuevo y vivo que Él ha inaugurado para nosotros a través su carne". Es, pues, la misma humanidad pascual de Cristo la que se ha convertido en puerta de acceso al cielo, a los bienes de la salvación, a "los pastos", a "la vida abundante".
  2. El Pastor: antes de subir al Padre, Cristo resucitado confió a unos hombres su misma misión pastoral, "caminando delante de las ovejas", "dejándoles un ejemplo", su humilde servicio, su entrega a la muerte, que hizo de Él "Pastor Supremo" y "Pastor auténtico", para que su obra salvadora se hiciera eficazmente presente para todas las generaciones. Cristo sigue siendo el Pastor único y auténtico y presente en su Iglesia a través de la actividad ministerial de sus representantes.
  3. Las Ovejas: "Ellas atienden su voz, Él va llamando por el nombre a sus ovejas". Las ovejas hacen uso de la puerta, es decir, los que aceptan a Jesús, están a salvo, gozan de plena libertad y tienen abundancia de Vida eterna.
REFLEXIÓN

En el Evangelio de hoy, Jesús se describe como la puerta para las ovejas. Reconocen su voz y lo siguen donde quiera que vaya. El destino hacia el cual Jesús conduce a sus ovejas es, por supuesto, nuestro hogar celestial.


ORACIÓN POR LAS VOCACIONES

¡Oh Dios! de bondad, nos llamas por nuestro nombre y nos das vida. Por el bautismo nos envías a proclamar la Buena Nueva. Bendice y fortalece a todos los hombres y mujeres, laicos y ordenados, quienes sirven en la Iglesia. Guía y da sabiduría a los que tratan de discernir su vocación.

Enriquece nuestra Iglesia con personas dedicadas al matrimonio y a la vida célibe, con sacerdotes, religiosos y diáconos. Que llenos de alegría y de tu Espíritu Santo podamos seguir a Jesús, nuestro Buen Pastor, ahora y siempre. Amén.

PARA LA VIDA

Después de una copiosa cena en una de esas grandiosas mansiones de Hollywood, un famoso actor entretenía a los convidados recitando pasajes famosos de las obras de Shakespeare. Al final aceptó una última petición.

Un tímido y anciano sacerdote le preguntó si conocía el salmo 23. Sí, lo conozco y lo recitaré con una condición, que cuando yo termine de recitarlo, recite usted el mismo salmo. El sacerdote un tanto embarazado aceptó el reto.

El actor lo dijo maravillosamente y le aplaudieron entusiasmados. El sacerdote se levantó y dijo las mismas palabras pero esta vez no hubo aplausos, sólo un silencio contenido y alguna lágrima.

El actor saboreó el silencio durante unos momentos y se levantó. Señoras y señores espero hayan comprendido lo que acaba de suceder aquí. Yo conozco las palabras del salmo pero este sacerdote conoce al Pastor.

3° Domingo de Pascua, 8 de Mayo de 2011

San Lucas 24, 13-35

NO GRABADA
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( Quédate con nosotros, Señor )
  1. El Camino de Emaus: cuando nos juntamos para la celebración hemos estado haciendo Camino, durante la semana, con ilusiones y decepciones, con momentos de búsqueda y de duda, con experiencias dolorosas y otras de alegría; es el Camino de Emaús.
  2. El Encuentro: La Palabra viva del Señor "enciende nuestros corazones" y da una nueva Luz a todo aquello vivido. Después, en el gesto de compartir la mesa, renovamos aquel gesto del Señor, la fracción del pan, y todos sus actos de Amor a hombres y mujeres concretos.
  3. La Fe:"Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón". La fe en Jesús resucitado no nace del sepulcro vacío, sino del encuentro con Él, en la Eucaristía (lo reconocen al partir el pan).
REFLEXIÓN POR ETAPAS
  1. Hablar... y enfrentar nuestras zozobras y miedos, en sacar afuera la frustración que guardamos en nuestro corazón, en contárselo a Jesús que camina con nosotros y que nos pregunta: "¿Qué problemas traes en tu alma? ¡Cuéntamelos! Cuando nos atrevemos a contarle a Él lo que nos pasa hemos puesto en marcha un proceso de sanación y Él se une a nuestra senda.
  2. Escuchar... nos toca a nosotros escuchar su Palabra; esta palabra se nos transmite, sobre todo, en la Escritura. Volver a la Escritura con humildad, sin ansiedades, es el único modo de que nuestro corazón decepcionado comience lentamente a arder. ¡Sólo la Palabra enciende de nuevo las ascuas que están debajo de nuestras cenizas!
  3. Pasa por el comer... a los discípulos de Emaús sólo se les abren los ojos, sólo reconocen al extraño compañero de camino, cuando éste se queda a cenar con ellos y les parte el pan. También hoy para cada uno de nosotros la Eucaristía es el "lugar del reconocimiento", en el doble sentido de la palabra: de acción de gracias y de caer en la cuenta de su presencia entre nosotros.
  4. Acoger... el testimonio de otros y en comunicar el propio testimonio.

ORACIÓN POR LAS MADRES

Amado Señor; en tu palabra nos enseñaste a honrar a nuestras madres. En este día tan especial, te damos gracias y oramos por todas las madres. Acompáñalas en todo momento. Pon en cada madre el amor y conocimiento de Dios para que se lo enseñen a sus hijos, ya que no hay mejor herencia para un hijo o hija que la fe y esperanza en las promesas de tu Hijo. Bendice a las madres cuyos hijos están lejos en este día. Anímalas en su ausencia. Si la distancia causa tristeza, haz que los corazones se unan por el amor de tu amado Hijo Jesucristo. Amén.

Les queremos obsequiar un regalo a todas las madres y sus familias:

Viernes 20 de Mayo


7:15 a 8:30 pm

GRAN CONCIERTO

( en la Capilla )

6:30 pm Santa Misa

6:00 pm Rezo del Santo Rosario

¡ FELIZ DÍA PARA TODAS ¡

La Divina Misericordia y Beatificación Juan Pablo II

San Juan 20, 19-31

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( La Divina Misericordia )

  • La Pascua: Es y significa Victoria. Cada vez que conseguimos una Victoria y superamos un obstáculo y pasamos del mal al Bien, celebramos la Pascua.
  • El Trabajo: En este domingo, primero de mayo, la Iglesia también celebra, felicita y agradece en la fiesta de San José Obrero, a todos los trabajadores.
  • La Divina Misericordia: hoy es el Domingo de la Misericordia que Jesús nos regala dando su vida en la Cruz y perdonando nuestros pecados por la Gracia de su Resurrección. En este día la Iglesia se engalana con la Beatificación del Papa Juan Pablo II, quien experimentó la Misericordia de Dios y la comunicó entrañablemente a todo el mundo durante su pontificado. Bendito sea Dios por este inmenso regalo que nos da.
  • Paz: En la última noche que Jesús pasa con sus discípulos les dice: “mi paz os dejo, mi paz os doy. Mi paz no es como la del mundo. No os inquietéis, ni os contristéis. No tengáis miedo”. La paz que reciben del Resucitado les quita el miedo y les llena el cuerpo y el Espíritu de fortaleza y valentía interior y exterior.
  • La Fe: “Bienaventurados los que, sin ver, creen”, dijo Jesucristo a Santo Tomás Apóstol, quien no quería creer que Cristo había resucitado, porque no lo había visto. La Fe es la virtud sobre la cual se funda la Esperanza.
  • Beatificación de Juan Pablo II. En esta clave pascual, viene muy bien recordar sus primeras palabras como Papa en la inauguración de su pontificado, que sigue siendo tan evangélicas y tan necesarias: “No tengáis miedo, abrid las puertas a Cristo”. Aquella noche y hoy vemos a Jesús abriendo las puertas de nuestro corazón y queriendo entrar hasta el fondo, para transformar nuestras vidas, para convertirnos en personas nuevas, es decir, resucitadas.
  • REFLEXIÓN

    En el evangelio de hoy encontramos un cenáculo y una puerta cerrada. Una puerta cerrada por temor a alguien es una historia de todos los días, anticipada en el siervo de la parábola que entierra el talento por miedo a perderlo. Afortunadamente, al Señor no le importan nada nuestros cerrojos. Él entra y sale según lo quiera nuestro corazón. Camina o se detiene, trabaja y descansa, habla o se calla, sin que le importen nuestros temores.

    UN EJEMPLO DE MISERICORDIA

    Una madre solicitó a Napoleón el perdón de su hijo. El emperador dijo que era el segundo delito que cometía el hombre y que la justicia exigía su ejecución. "No pido justicia", dijo la madre, "pido misericordia". "Pero señora", respondió el emperador,"no merece misericordia alguna". "Su excelencia", prosiguió la madre, "si se la mereciera, no sería misericordia, y misericordia es todo lo que le pido". "Muy bien", dijo el emperador, "tendré misericordia". Y así se salvó la vida de su hijo.