3° Domingo de Adviento, 14 de Diciembre 2014, Ciclo B

San Juan 1, 6 - 8, 19 - 28 

"Regocijémonos en el Señor"
    Descargar  Homilia del Padre Rector
  1. Alegrarse:  porque Dios está cerca de nosotros. Esa presencia divina de poder y de salvación libra de todo miedo. Con ella, el cristiano posee la paz de Dios que supera toda adversidad. Eso fue lo que Juan el Bautista, el precursor, proclamó: la Buena Nueva de Cristo.
  2. Jesús está Cerca: en el pobre y en el que sufre, y en los acontecimientos cuando sabemos vivirlos como estímulos al crecimiento y al amor. En la naturaleza, huella y obra del Creador. En nuestro interior profundo que reclama acercarse a su origen divino por medio de experiencias positivas de paz, de crecimiento, de riesgo justificado, de amor, de gozo, de esperanza y regocijo.
  3. Vivo Ejemplo: Juan predicó, oró con sencillez de vida y ayuno. Todo por su pueblo. Su inversión lo hizo el más gran hombre nacido de mujer. Es el último y mayor de los profetas. Jesús dice que ningún hombre nacido de mujer es mayor que Juan. Esa fama indica el don de sí mismo por el otro. El llamado a arrepentirse es urgente porque esta vida es la única oportunidad de ganar el Reino. Este adviento nos llama a adoptar los talentos de Juan para anunciar de palabra y obra la presencia viva, real y cotidiana del Señor.
REFLEXIÓN
   El ambiente que se respira en estas fechas transpira emoción y alegría contenidas. Seguramente tenemos adornada  la casa y ya hemos puesto el pesebre. Estamos pensando en los regalos para quienes queremos y todo eso nos transmite una sensación de alegría que puede ser más artificial que verdadera. 
   Utilizaremos los adornos y decoraciones típicas de la navidad. La alegría aparente que se desprende de las campañas comerciales de estas fechas puede quizá es también artificial. Muy bonitas y relucientes por fuera, pero tremendamente frágiles. 
   Ello nos ayudará a reflexionar sobre la autenticidad de nuestra alegría. ¿Qué nos alegra y qué nos entristece? ¿Qué aspectos que fomento entorno a la navidad son auténticos y cuáles no? Este domingo vemos la seriedad de esta vida - la única oportunidad que tenemos para preparar el corazón por arrepentimiento, volver día por día  a Dios.  
   La humildad nos permite alegrarnos en toda ocasión. “Un niño se nos ha dado en Belén”. Preparemos el corazón para la venida de  niño Jesús. Abrámosle las puertas de la casa y el corazón.

ACTIVIDADES PARA EL MES DE DICIEMBRE DE 2014
FECHA
ACTIVIDAD
HORA
MARTES 16 A VIERNES 19 DE DICIEMBRE
-Eucaristía
-Novena de navidad
6:30 p.m.
7:00p.m.
SÁBADO 20 DE DICIEMBRE
-Eucaristía
-Novena
-Eucaristía
4:00p.m.
7:00p.m.
7:30p.m.
DOMINGO 21 DE DICIEMBRE
-6 Eucaristías:
NOVENA 7:00 PM
10:00a.m. -11:00a.m. 12:00m. - 1:30p.m. 5:00p.m. y  7:30 p.m.

2° Domingo de Adviento, 7 de Diciembre 2014, Ciclo B


San Marcos 1, 1 - 8 

"Preparad el Camino"
    Descargar  Homilia del Padre Rector


  1. Seguir el Camino:  estamos hoy en el segundo domingo de Adviento y tenemos que ponernos en marcha, seguir la senda que nos lleva a Belén. Ponernos en camino significa hacer lo mismo que hizo Juan el Bautista, limpiar, barrer los caminos, quitar los obstáculos para que podamos caminar con fe y sin ninguna dificultad. Hay que seguir la luz de Cristo, encender nuestra fe y ser testigos para que otros sigan la luz. Se exigen actitudes de ánimo, confianza, fuerza y ganas de llevar la vela encendida, es decir, la luz de Cristo en el alma. Y aunque el viento sople en contra, el fuego divino del adviento, nos tiene en vela para no dejar apagar el ardor de su luz ni el fervor de nuestra fe.
  2. Buena Noticia: no nos quedemos parados, ni nos dejemos llevar por la comodidad o la cantidad de ofertas lúdicas que hoy se nos ofrece y que hacen perder el sentido de lo que significa Adviento. Está escrito por el profeta Isaías:“Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino  para recibir a Jesús”. Derribemos las montañas del orgullo y de soberbia; allanemos los riscos del placer y de los vicios para que entre en nuestro corazón la pureza y la santidad propias de este tiempo de fe.
REFLEXIÓN
   ¡Anímate, no te quedes parado! El Nacimiento en Belén de Dios que se encarna, y se hace hombre, para compartir y darse por amor a la humanidad.  El Adviento es dinamismo, alegría y preparación. ¡Ponte en camino y no pares! Hagamos como San Juan Bautista, preparemos el camino para recibir a Dios. 
   Con un corazón que desborde en este época, el amor por el más necesitado, ir buscando en cada uno de nosotros los caminos que hacen de esta navidad encuentros de rostros felices con alguna ayuda de amor, compañía, comida, regalos, abrazos sinceros, recibiendo al niño Jesús con gran amor en nuestros corazones. 
   Es una época de alegría, espera y ansiedad en recibir el nuevo año con un corazón renovado, buscando que la llegada del niño Jesús busque llenar nuestras vidas de  cambios sinceros con nuestros hermanos, familia, con nosotros mismos. Actitudes de fe, amor, caridad y comprensión. 
   Buscar que en cada momento vivamos y soñemos con el regalo más hermoso de llegar al cielo. El Señor que siempre está llegando, se permite volver a nacer para que en el pesebre de nuestro corazón se anide y nadie nos separe de él.

1° Domingo de Adviento, 30 de Noviembre 2014, Ciclo B

San Marcos 13, 33 - 37 

"«Velad», «estad alerta», «vigilad despiertos»"
    Descargar  Homilia del Padre Rector
  1. Adviento:  La palabra latina "ADVENTUS" significa “venida”. En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo. La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararnos en oración, en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor.
  2. Preparación: Es importante saber hacer un alto en la vida para reflexionar acerca de nuestra vida espiritual y nuestra relación con Dios y con el prójimo. Todos los días, si abrimos el corazón a Dios, es Adviento. Él nos llama a estar atentos, estad en vela permaneced despiertos.
  3. Estar en Vela: es vivir atentos a la realidad. Escuchar los gemidos de los que sufren. Como dos enamorados, están atentos el uno del otro y con el corazón latiendo de amor. Sin esta sensibilidad, no es posible caminar tras los pasos de Jesús. Velar con confianza, ante la certeza de quien viene. Sabemos de quien nos hemos fiado. Velar, viviendo “con dignidad” nos dice San Pablo. Nada de lujos, con sencillez y optando por lo esencial. Velar, dormidos o despiertos, porque el corazón que ama, no duerme esperando al amado. Sabe que llegará…
ACTIVIDADES PARA EL 5 y 8 DE DICIEMBRE DE 2014 

FECHA
ACTIVIDAD
HORA
Viernes 5 -2014


Lunes 8-2014


 Rosario
Misa - Bendición de la luz y Consagración de las familias a la Inmaculada.
Misas Solemnidad La Inmaculada Concepción
6:00p.m.
6:30 p.m.

10:00 A.M.-12P.M.
5:00 PM Y 7:30PM

34° Domingo del Tiempo Ordinario, 23 de Noviembre 2014, Ciclo A


Solemnidad de Cristo Rey

San Mateo 25, 31 - 46 

"Cristo, Rey del Universo"
    Descargar  Homilia del Padre Rector

  1. "La Ayuda del Hermano:"  con la celebración de CRISTO REY termina el año litúrgico. El evangelio presenta el mandamiento del amor como el distintivo de la realeza de Jesús. Lo decisivo es el amor práctico y solidario a los necesitados de ayuda. Este amor se traduce en hechos muy concretos. «Dar de comer», «dar de beber», «acoger al inmigrante», «vestir al desnudo», «visitar al enfermo o encarcelado». Lo definitivo para entrar en el Reino de Dios son las acciones físicas, como lugar de encuentro con Jesús que está a nuestro lado.
  2. "Servir al Hermano, es Servir al Señor": En cada persona que sufre Jesús sale a nuestro encuentro, nos mira, nos interroga y nos suplica. Nada nos acerca más a él que aprender a mirar detenidamente el rostro de los que sufren. En ningún lugar podemos reconocer con más verdad el rostro de Jesús. Él vive por aquellos que ve necesitados de ayuda. Ningún sufrimiento le es ajeno. Se identifica con los más pequeños y desvalidos y hace por ellos todo lo que puede. Para él la compasión es lo primero. El único modo de parecernos a Dios: «Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo». « Cada vez que ayudasteis a uno de estos mis pequeños hermanos, lo hicisteis conmigo». Quienes se han acercado a ayudar a un necesitado se han acercado a Jesús y estarán junto a él en el reino: «Venid, benditos de mi Padre». Luego, recrimina a quienes han vivido sin compasión: «Cada vez que no ayudasteis a uno de estos pequeños, lo dejasteis de hacer conmigo». Quienes se han apartado de los que sufren, se han apartado de Jesús. Entonces: «Apartaos de mí, malvados».

    REFLEXIÓN
      
       En el «atardecer de la vida» se nos examinará en el amor. Se nos preguntará qué hemos hecho en concreto ante las personas que necesitaban nuestra ayuda. Éste es el grito de Jesús a toda la humanidad: ocupaos de los que sufren, cuidad a los pequeños. 
       La vida, tal como la quiere Dios, se ganará sólo liberando a las gentes del sufrimiento. Ninguna religión será bendecida por Dios si no genera compasión hacia los últimos. Jesús  habla de cosas tan concretas como «dar de comer», «vestir», «hospedar», «visitar», «acudir». No es fácil estar a la cabecera de un ser querido cuando se acerca su final. O vivir cerca de  un familiar que por  un error o falta cometida va a una cárcel, o una crisis familiar donde la comida de los niños hace falta y las enfermedades se ven reflejadas en sus rostros, sus vestidos, o aquella persona desplazada por la violencia de otros que también sufren miseria material o espiritual. 
    Amar a Dios ayudando a los que sufren, es colocar nuestras arras en las arcas del cielo: “Venid benditos de mi Padre.

    PARA  LA VIDA

       Una señora adinerada salió a la Iglesia a orar y se encontró con Jesús, emocionada lo invitó a su casa a cenar. Jesús aceptó  pero no acordó la hora. En la mañana a su casa llegó un niño pobre a pedir algo de comer,  la dueña de casa  un poco enfadada lo hizo retirar de la casa. 
       Al medio día llegó  un anciano pidiendo algo de ropa  y aún más disgustada la señora dio la misma orden. Y terminando la tarde   una familia buscando hospedaje. Estaba muy desconcertada por estas visitas  pues a su casa nunca habían llegado personas pobres buscando una ayuda. Se puso muy triste porque Jesús  no había llegado a su casa como lo había prometido.  
       Al día siguiente se encontró con Jesús y un poco molesta le preguntó ¿por qué no había ido a su casa? y Jesús le respondió: fui en la mañana, al medio día, y en la noche y usted no me recibió en su casa. Estaba en las personas que fueron a buscar y recibir su ayuda.

    33° Domingo del Tiempo Ordinario, 16 de Noviembre 2014, Ciclo A

    San Mateo 25, 14 - 30 
    "Somos Talentos de Dios"
    Descargar  Homilia del Padre Rector


    • "Responsabilidad:"  la parábola de los talentos maneja un    sentido alegórico orientado en diferentes direcciones. Es importante que nos centremos en la actuación del tercer siervo, pues ocupa la mayor atención y espacio en la parábola. Su conducta es extraña. Mientras los otros siervos se dedican a hacer fructificar los bienes que les ha confiado su señor, al tercero no se le ocurre otra cosa que «esconder bajo tierra» el talento recibido para conservarlo seguro. Cuando el señor llega, lo condena como “siervo negligente y holgazán» que no ha entendido nada. Este siervo no se siente identificado con su señor ni con sus intereses. En ningún momento actúa movido por el amor. No ama a su señor, le tiene miedo, y ese miedo lo lleva a actuar buscando su propia seguridad. Aunque devolvió el talento, no le interesaron los negocios de su amo. No arriesgó nada por él e ignoró que él también ganaría.
    • "Miedo": "Tuve miedo y fui a esconder mi talento bajo tierra". Este siervo no entiende en qué consiste su verdadera responsabilidad. Piensa que está respondiendo a las expectativas de su señor, encerrando su talento bajo llave, sin producir. No conoce lo que es una fidelidad activa y creativa. No se implica en los proyectos de su señor. Cuando éste llega, se lo dice claramente: «Aquí tienes lo tuyo». Cuando se piensa que el cristianismo ha llegado a un punto en el que lo único o lo primordial es «conservar» y, no tanto, buscar con coraje y confianza en el Señor, caminos nuevos para acoger, vivir, y anunciar su proyecto del reino de Dios, estamos olvidando cuál es nuestra verdadera responsabilidad como católicos. El creyente arriesga todo por un bien mayor: el cielo.
    REFLEXIÓN

       Cuando no se vive la fe cristiana desde la confianza sino desde el miedo, todo se desvirtúa. La fe se conserva pero no se contagia. La religión se convierte en deber. El evangelio es sustituido por la observancia. La celebración queda dominada por la preocupación ritual. Sería un error presentarnos un día ante el Señor con la actitud del tercer empleado: "Aquí tienes lo tuyo. 
       Aquí está tu Evangelio, aquí está el proyecto de tu reino y tu mensaje de amor a los que sufren. Lo hemos conservado fielmente. Lo hemos predicado correctamente pero no ha servido para transformar nuestra vida, para abrir caminos de justicia a tu reino.  
       Si no arriesgamos nada por hacer una Iglesia más viva; si nos mantenemos ajenos a cualquier conversión que nos pueda complicar la vida; si no asumimos la responsabilidad del reino como lo hizo Jesús, buscando «vino nuevo en odres nuevos», seremos siervos negligentes. Necesitamos aprender la fidelidad activa, creativa y arriesgada a la cual nos invita la parábola.

    PARA  LA VIDA

       Cuentan de una viejecita irlandesa que nunca hablaba mal de nadie. Siempre encontraba algo bueno en la peor persona. Un día falleció un hombre que parecía atesorar en sí todas las miserias humanas: era  borracho, mujeriego, no tenía ninguna creencia, maltrataba a su mujer y a sus hijos. 
       La noche del velorio, llegó la viejecita a la sala donde se iba a rezar el Santo Rosario por el difunto. Todos se miraron y se decían por dentro: de este sí que no podrá decir nada bueno. La viejecita estuvo un momento callada. 
       Parecía que efectivamente no sabía qué decir. Al fin, dijo: -Ciertamente sabía silbar. Daba gusto oírle cuando pasaba por debajo de mi ventana todas las mañanas. Le echaré de menos......
       Qué bueno sería que buscáramos en los demás sus talentos, no sus defectos. Todos llevamos talentos escondidos que debemos sacarlos y dejar brillar.

    32° Domingo del Tiempo Ordinario, 9 de Noviembre 2014, Ciclo A


    San Juan 2, 13 - 22 

        "Jesús, El Nuevo Templo"
          Descargar  Homilia del Padre Rector
    1. "Respeto por mi Templo:"  en el  Evangelio de San Juan se habla de los mercaderes que entran al Templo a vender. En este tiempo nosotros que hacemos por respetar la casa de Dios? Hay muchos que no buscan a Dios, sino que se afanan egoístamente por sus propios intereses. Muchos buscan el templo de Dios para buscar sus propios milagros y a su lado el pobre, el oprimido, el triste, el enfermo que es templo de Dios, urgido de atención. La crítica profunda de Jesús va a desenmascarar aquel culto falso. El templo no cumple ya su misión de ser signo de la presencia salvadora de Dios en medio del pueblo. No es la casa de un Padre que pertenece a todos. No es el lugar donde todos se deben sentir acogidos y en donde todos pueden vivir la experiencia del amor y la fraternidad. Jesús, el nuevo templo, abrirá su corazón para acogernos a todos, que también somos templos vivos.
    2. "Buscando un Refugio": Jesús condena un culto en donde el templo ya no es la casa del Padre. ¿Se puede orar a un mismo Padre, llorando la muerte de unos hermanos y pidiendo la destrucción de otros? La casa de Dios, la casa del Padre nunca puede ser un lugar de división, enfrentamientos y mutua destrucción. También tenemos muchas alimañas que expulsar de nuestro corazón para hacer de él, un lugar en donde resplandezca Jesús y lo adoremos en Espíritu y en verdad. Que el Señor nos ayude a llevar alegría a todos y amor sin excluir a nadie. Y como Templos de Dios, seamos la casa viva de él, llena con la presencia de su divino Hijo y el amor sin reproche a todos nuestros hermanos.
    REFLEXIÓN

       Hay poca gente feliz. Con dinero se puede montar una casa agradable, pero no tener un hogar cálido. Con dinero se puede comprar una cama cómoda, pero no un sueño tranquilo. Con dinero se puede adquirir nuevas relaciones pero no despertar una verdadera amistad. Con dinero se puede comprar placer pero no felicidad. Los creyentes hemos de recordar algo más. 
       El dinero abre todas las puertas, pero nunca abre la puerta del cielo ni de nuestro corazón a Dios. Cada hombre o mujer están llamados a la santidad y cada uno es templo del Espíritu. La fiesta de la dedicación de la Basílica de Letrán nos tiene que ayudar a recordar que toda la Iglesia trasparenta el Reino de Dios, que el templo, tiene sentido si hace visible la presencia de Dios. 
       Unidos al Papa Francisco, busquemos ser Buena Noticia en el mundo, “defensores de los más necesitados. El templo de Dios es refugio de caridad, amor, entrega, bondad, sacrificio y fe, buscando todos la misma mete: “LA SANTIDAD”.

    PARA  LA VIDA

       "En un barco que se dirigía a la tierra de la Vida Eterna, iban todos aquellos que, en aquél día, les había tocado pasar por el sueño de la muerte. Todos los pasajeros llevaban consigo una maleta, unos la maleta con dinero y riquezas que acumularon en la vida terrera, otros la maleta de las buenas obras que habían puesto su corazón construyendo el Reino de Dios; también  un papel que indicaba la cantidad de amor que habían dado y los  días de navegación. 
       El barco ancló frente a las costas de la tierra de la Vida Eterna y cada quien con su maleta. Era el final del trayecto. El capitán salió al puente de mando y comunicó a los pasajeros que tenían que llegar  nadando hasta tierra. Solo los que tenían las manos ligeras llegaron a la tierra prometida. Los otros, quedaron anclados frente a las costas de la Vida Eterna".

    31° Domingo del Tiempo Ordinario, 2 de Noviembre 2014, Ciclo A


    San Juan 14, 1 - 6 

    "Donde Yo Esté, Vosotros También"
      Descargar  Homilia del Padre Rector

    1. "Confiad en Mí:"  no tiemble vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí. << Yo soy el camino, la verdad, y la vida. Nadie va al padre, sino por mí>>. En esta domingo conmemoración de todos los fieles difuntos. Jesús nos invita a un camino de amor, paz, entrega, sacrificio. Y a prepararnos para la muerte, cuando se ha estado cerca de la muerte y nos duele a todos los que hemos perdido un ser amado seguramente quisiéramos que Dios repitiera el prodigio de Lázaro, aunque también le haríamos continuos e injustos reproches al Señor; si hubieras estado aquí. Dios no se desentiende de sus amados. Él se conmueve con ellos: “Al llegar ante el sepulcro de su amigo, se conmovió y lloró”. Él  no es indiferente a lo que nos sucede.
    2. "Fe": “Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espaciosa la senda que lleva a la perdición, y son muchos los que por ella entran”hermosa lección hoy en del día que recordamos a nuestros seres queridos. Nacemos para morir, y morimos para vivir y estar contigo por toda la eternidad. Es la gozosa realidad de quienes te aclamamos como Señor de la Vida, y triunfador del pecado y de la muerte. Y, por tu bondad, nos haces partícipes de tu triunfo. Un día me llegará  a mí: te pido que me concedas estar consciente en ese acto supremo de mí vida, y, sobre todo, estar muy unido a ti, para prolongar eternamente mi unión y amistad contigo. A mis seres queridos que han muerto y a quienes no tienen quienes te pidan por ellos, concédeles el descanso eterno. Amén

      REFLEXIÓN

         EN LAS MANOS DE DIOS: En la casa de mi Padre hay muchas moradas. No sabemos qué hacer con la muerte. Quizá la ignoramos y no hablamos de ella. Ignorar ese triste suceso para no perder las ganas de vivir. Pero, tarde o temprano, la muerte llega, arrancándonos nuestros seres queridos. 
      • ¿Cómo reaccionar entonces ante esa muerte que nos arrebata para siempre a nuestra madre o ante la agonía del ser amado que nos da su último adiós? 
      • ¿Qué hacer ante el vacío que van dejando en nuestra vida tantos amigos y personas queridas?
         La muerte no es el final, es la puerta de acceso a la eternidad. Ese ser amado, entra, luego de la muerte, en el misterio insondable de Dios. ¿Cómo relacionarnos con Él? Cada celebración es un preámbulo de lo que gustaremos en la eternidad dichosa. No somos hechos para la muerte sino para la vida. Hoy pensamos y acompañamos a los que mueren. Un día estaremos en las manos de nuestro Dios y creador.
      PARA  LA VIDA

         Al principio veía a Dios como el que me observaba, como un juez que llevaba cuenta de lo que hacía mal, como para ver si merecía el cielo o el infierno cuando muriera. Pero luego reconocí a mi Salvador; parecía como si la vida fuera un viaje en bicicleta, pero era una bici de dos, y noté que Dios viajaba atrás y me ayudaba a pedalear. 
         No sé cuándo sucedió, no me di cuenta cuando fue que Él sugirió que cambiáramos lugares, lo que sí sé es que mi vida no ha sido la misma desde entonces. Mi vida con Dios es muy diferente. Cuando yo tenía el control, Él conocía otros caminos, caminos diferentes, hermosos, por las montañas, a través de lugares con paisajes y velocidades increíbles. Lo único que podía hacer era sostenerme, aunque pareciera una locura. Él sólo me decía: "¡Pedalea!