25° Domingo del tiempo Ordinario, 18 de Septiembre de 2011

San Mateo 20, 1-16

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( La Misericordia
)

  1. La Viña:Si el Señor de la parábola representa a Dios y sale a diversas horas en busca de jornaleros, hay un primer mensaje de carácter universal: “Dios busca constantemente trabajadores para su viña”. En su plan de salvación quiere Dios la ayuda de los hombres para llevar a cabo su obra. La gran tarea de la vida consiste en acoger alegremente cuanto recibimos de Dios, empezando por nosotros mismos y aceptar cuanto pone a nuestra disposición (todo cuanto tenemos). En el reino de los cielos, Dios está siempre a sus jornaleros (nosotros) para hacernos partícipes de los bienes de su bondad, del jornal de la Gloria celestial.
  2. La Envidia:« ¿Eres envidioso porque yo soy generoso?». En lugar de protestar por envidia se debería compartir una felicitación gozosa. La envidia crea situaciones en las que la alegría de unos entristece a otros. Dice un proverbio popular: “hay quienes pasan hambre con gusto con tal de que otros no coman”. En el reino de Dios no es posible la envidia y como el reino de Dios ha llegado ya, todo candidato al reino tiene que desterrar la envidia de su corazón y congratularse del bien ajeno.
REFLEXIÓN

El mensaje del Evangelio nos muestra que cada persona tiene su hora, su día, su edad de ver y aceptar su encuentro con Jesús. El dueño de la viña no paga por trabajo realizado, ni por horas, ni por trabajar todo el tiempo, sino por la disponibilidad de corazón, por la actitud, la apertura y acogida a su invitación. Las únicas personas que protestan son las que saben desde el principio lo que van a ganar. No se quejan de haber padecido una injusticia -recibieron el denario acordado-, se quejan de lo que reciben las demás. Sienten envidia de que todos sean tratados igual que ellos. Jesús, y el ejemplo que nos da con su propia vida, nos enseñan e invita a vivir con un corazón generoso y bondadoso en nuestra relación con los demás.
¿Tiendo a poner barreras a la generosidad y bondad de Dios para con los demás?
¿Agradezco la bondad de Dios y la contagio? ¿Soy propenso a los celos y a la envidia?.
Sólo la bondad y la gratuidad pueden mover al corazón y al mundo.

PARA LA VIDA


Son muchas las cosas de la vida que nos sorprenden y escandalizan. Imagínense la alegría de un estudiante que ha preparado a conciencia un trabajo durante una semana y el profesor le premia con un 10. Pero su alegría se desvanece cuando uno de sus compañeros que ha dedicado una hora recibe también otro 10. Uno dice que no es justo, Dios piensa distinto

MENSAJE DE AMISTAD

SEÑOR JESÚS: Eres el AMIGO BUENO, lleno de Amor por nosotros, lleno de comprensión por nuestras faltas. Eres el AMIGO DELICADO, que multiplica sus atenciones, y busca que seamos felices. Eres el AMIGO SONRIENTE, siempre dispuesto a darnos ánimo y mostrarnos lo positivo de nuestra vida. Eres el AMIGO SEGURO, siempre presente en las horas difíciles, fiel hasta el final a pesar de nuestra infidelidad. Eres el AMIGO ABSOLUTO, como sólo DIOS puede serlo haciéndose HOMBRE porque nos AMA.

24° Domingo del tiempo Ordinario, 11 de Septiembre de 2011

San Mateo 18, 21-35

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( El Perdón
)

  1. El Perdón: no es fácil perdonar; sobre todo cuando hay heridas profundas, cuando el que nos ofende no da muestras de arrepentimiento. El perdón es un don, una gracia que procede del amor y la misericordia de Dios. El perdón siempre debe ser alegre, ilimitado, generoso. Es humano amar, pero es más humano y cristiano perdonar. Ante las opciones por la justicia, el amor y el perdón sin límites, el discípulo de Jesús debe escoger siempre el perdón porque perdonar es la más bella forma de amar.
  2. La Misericordia: ¡Cuánta necesidad de la misericordia de Dios tiene el mundo de hoy! En todos los continentes, desde lo más profundo del sufrimiento humano parece elevarse la invocación de la misericordia. Donde reinan el odio y la sed de venganza, donde la guerra causa el dolor y la muerte de los inocentes, se necesita la gracia de la misericordia para calmar las mentes y los corazones, y hacer que brote la paz.
REFLEXIÓN

El Evangelio de hoy plantea el tema del perdón, que es una de las experiencias más difíciles para los seres humanos. ¡Cómo nos cuesta perdonar! Dentro de nuestro corazón cultivamos resentimientos, odios y rencores que le roban la paz a nuestro corazón. El orgullo es el principal obstáculo para perdonar, pues nos impide dar el primer paso: esperamos que sea la otra persona quien tome la iniciativa y que nos pida disculpas. Frente a Dios, cada uno de nosotros es un deudor. Todo lo que somos, lo que tenemos y lo que vivimos lo hemos recibido de Él. No tenemos cómo pagarle. Si Dios no toma la iniciativa, si Él no nos regala su gracia, nada podemos hacer. Pero Él perdona siempre para que nosotros perdonemos siempre. La salvación es un don. Dios nos llama a su intimidad y para ello perdona todas nuestras debilidades. Su perdón no tiene límites, entonces ¿por qué nosotros si le ponemos límites?

PARA LA VIDA


A una señora que celebraba sus bodas de oro de matrimonio le preguntaron sus hijos por el secreto de su largo y feliz matrimonio. La señora les contestó: El día de mí boda decidí hacer una lista de las 10 faltas de mi marido que pasaría por alto para salvar mi matrimonio. ¿Y cuáles fueron esas 10 faltas de la lista? a decir verdad nunca escribí la lista, pero cada vez que mi marido hacía algo que me molestaba y que me sacaba de casillas, le decía: tienes suerte, bandido, porque eso no está en mi lista. Y tu también tienes suerte porque Dios, con o sin lista, te perdona siempre y... tú, si perdonas?

Invitamos al Concierto de Amor y Amistad, con nuestro Coro Santa Ana

Viernes 16 Septiembre 7:00 pm en la Capilla

23° Domingo del tiempo Ordinario, 4 de Septiembre de 2011

San Mateo 18, 15-20
NO SE GRABÓ
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( La Corrección Fraterna
)

  1. La Corrección Fraterna: es un medio para proteger la comunión y lacomunidad, de modo que sean no sólo la casa de los salvados sino de todos los que van camino hacia ella; que sean atractivas para todos los llamados a la salvación. "Dios me dio a mi hermano para que mi amor le diera y que mi vida le brinde, si su dolor lo pidiera. Esta es la única señal que nos dejó el Señor, para que así el mundo sepa si somos o no de Dios".
  2. La Comunidad: una verdadera comunidad cristiana es aquella que se edifica sobre la fe, el amor y la libertad, de manera que en ella la persona no queda anulada, sino que se hace posible su crecimiento. Es el lugar privilegiado para el encuentro con Jesús. Son comunidad cristiana las parroquias, las distintas familias religiosas, asociaciones de laicos, etc… pero también están llamadas a serlo las familias. El Evangelio de hoy es una invitación a construir Iglesia, a vivir en comunidad el perdón, la oración y la presencia de Cristo.
  3. La Oración: "porque donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos". Cuando la comunidad está bien unida y compacta en una misma fe, sucede en ella lo que el Antiguo Testamento llama la “Shekináh”, es decir, ella es espacio habitado por la “gloria del Señor”, que para nuestro caso es el Señor Resucitado. La unidad de la comunidad expresa la comunión perfecta con Jesús viviente en medio de ella.
REFLEXIÓN

Jesús nos invita a la práctica de la “Corrección fraterna”. El “criterio” que nos orientará en esta tarea, debe ser el “Sumo bien”, para nosotros y el hermano. Es decir: la salvación. Por ende, estamos todos llamados a entrar en ella y nadie deberá ser excluido. La corrección fraterna apunta a eso.

La tribu Babemba de Sudáfrica celebra el siguiente ritual para corregir la conducta criminal o antisocial de sus miembros. Si un miembro de la comunidad actúa irresponsablemente se le coloca en la plaza del pueblo. El trabajo cesa, y todos los hombres, mujeres y niños forman un gran círculo alrededor del acusado. Y uno a uno, incluidos los niños van diciendo las virtudes y todas las cosas buenas que el acusado ha realizado. No se puede ni mentir ni exagerar ni inventarse nada. No se puede decir ninguna cosa negativa del acusado. La ceremonia dura un par de días hasta que todos han tenido la oportunidad de contar sus bondades. Al final el círculo se rompe, la fiesta comienza y la persona es acogida de nuevo en la comunidad. El acusado se siente fortalecido y animado a vivir de acuerdo con las normas e ideales de la comunidad. Hay que estar alertas: el mal y el pecado existen a nuestro alrededor.

Invitamos al Concierto de Amor y Amistad, con nuestro Coro Santa Ana

Viernes 16 Septiembre 7:00 pm en la Capilla

22° Domingo del tiempo Ordinario, 28 de Agosto de 2011

San Mateo 16, 21-27

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( La Cruz
)

  1. Seguir a Jesús: implica dificultades y hasta persecuciones. Seguir a Jesús esentrar en comunión con su vida y sus valores; entrar en comunión con y por su causa: el Reino de Dios; y entrar en comunión con su destino, que es la cruz. Tenemos que asimilar en nuestro cristianismo este aspecto de cruz, de dolor, de sufrimiento, de incomprensión... como algo que es necesario para llegar a la Gloria, a la felicidad, a la vida eterna.
  2. La Cruz: no fue el desenlace de un fracaso, sino el modo de expresar la entrega amorosa que llega hasta la donación más inmensa de la propia vida. «En esto hemos conocido el amor: en que Jesús dio su vida por nosotros en la Cruz. También nosotros debemos dar nuestra vida por los hermanos, asumiendo nuestra propia cruz.
  3. La Vida: Cuando estalla el fuego y las llamas se apoderan de la casa, es una locura tratar de salvar las cosas que uno ha ido acumulando. Por salvar sus posesiones, puede uno perder su propia vida. Cuando hay crisis es cuando descubrimos la verdad de lo que realmente vale. Seguir a Jesús es ganar la vida, la Vida eterna.
  4. El Discípulo: Hoy la Palabra de Dios nos enseña cómo ser discípulos, no es tarea fácil; realmente, sólo podremos emprender este camino si, como Jeremías, hemos sido seducidos por el Señor, si hemos sentido el amor de Cristo, la fuerza de su palabra.
REFLEXIÓN

Hoy la Palabra de Dios nos enseña cómo ser discípulos, en primer lugar, con la experiencia vital que el profeta Jeremías nos cuenta en la primera lectura. Es la experiencia de ser fiel a sí mismo y a su vocación de profeta a pesar de las dificultades, de las cruces

ORACIÓN

¡Tarde te amé, belleza siempre antigua y tan nueva tarde te amé! el caso es que tú estabas dentro de mí y yo fuera. Y fuera te andaba buscando y, feo como estaba me lanzaba sobre la belleza de tus criaturas. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo… Me llamaste, gritaste, y rompiste mi sordera. Brillaste y tu resplandor hizo desaparecer mi ceguera. Exhalaste tus perfumes, respiré hondo y suspiro por ti. Te he saboreado, y me muero de hambre y sed. Me has tocado, y ardo en deseos de tu paz. San Agustín, Confesiones

LA CRUZ

Un día apareció un hombre que tocaba la flauta tan maravillosamente que todo el pueblo acudía a la plaza a escucharle. Un día un joven que conocía a un anciano que era sordo y que pedía limosna quedó sorprendido al verle todos los días en la plaza. No aguantando la curiosidad, escribió unas preguntas para el anciano. ¿Qué vienes a hacer aquí si eres sordo? ¿Qué te extasía tanto si no puedes apreciar la música? El anciano le contestó: Mira al centro de la plaza, levanta la vista, ¿qué ves? Una cruz, respondió el joven. Es la cruz de Cristo que se alza sobre la cúpula de la vieja iglesia. Cierto, no oigo nada, pero me extasía pensar que algún día la música de la verdad crucificada fascine y cautive a los hombres y pongan sus ojos en la cruz, la de Jesús.

21° Domingo del tiempo Ordinario, 21 de Agosto de 2011

San Lucas 16, 13-20

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( Jesús
)

1. ¿Quién decís que soy yo? es una pregunta definitiva que hoy deberíamos hacernos cada uno. Y, sobre todo, preguntarnos quién es Jesús para nosotros. Ha de ser una pregunta dirigida a nuestra propia intimidad y contestada también en íntima "común-unión" con Él y con todos los cristianos. Si cada uno de nosotros, como Pedro, expresamos en nuestro interior que Jesús es el Mesías, esa respuesta saldrá fuera y nos hará confesar por calles y plazas que él es el Cristo, el amigo, el Salvador.

2. Confesión de la Fe: somos cristianos porque confesamos que Jesucristo es el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Esta es la verdad de fe que nos constituye como cristianos; aquí no nos encontramos ante una opinión más sobre Jesús, sino ante “la verdad” de Jesús. Pero ¿cómo ha podido Pedro llegar a profesar esta “verdad”? Evidentemente, no por su cuenta ni menos por su sabiduría. Esta confesión de fe está inspirada y sostenida por Dios mismo: “Eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo”. Y tiene que ser así, pues como dijo Jesús: “Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y al Padre no le conoce más que el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

3. La Misión de Pedro: por su fe en Jesús, le confía a Pedro la misión de serroca y construir su Iglesia. Ya no se llamará Simón, sino Pedro, es decir, piedra: “Sobre esta piedra (la fe de Pedro) edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará”. Por la fe de Pedro, será Cristo quien levante y sostenga en lo alto a la Iglesia y permanezca firme contra todos los ataques que recibe diariamente. El Papa Benedicto XVI es quien hoy tiene las llaves de la Iglesia, aquellas que Jesús dio a Pedro.

REFLEXIÓN

La Iglesia no empieza con Pedro sino con el Señor Jesús; es Él quien llama, quien acoge y quien salva. San Pedro es constituido como el primer Papa y encargado, por su fe, de definir el proceso para ser parte de la comunidad de Cristo, la Iglesia. Es una comunidad que empieza con un “resto de Israel” y que abre la puerta a toda la humanidad. Es Pedro que tiene en las manos las llaves de admisión y de sostén en el camino de respuesta.

MENSAJE DEL PAPA A LOS JÓVENES

  1. Sed prudentes y sabios, edificad vuestras vidas sobre el cimiento firme que es Cristo. Esta sabiduría y prudencia guiará vuestros pasos, nada os hará temblar y en vuestro corazón reinará la paz
  2. «Hay palabras que solamente sirven para entretener, y pasan como el viento; otras instruyen la mente en algunos aspectos; las de Jesús, en cambio, han de llegar al corazón, arraigar en él y fraguar toda la vida. Sin esto, se quedan vacías y se vuelven efímeras.
  3. Se preguntarán por el secreto de vuestra vida y descubrirán que la roca que sostiene todo el edificio y sobre la que se asienta toda vuestra existencia es la persona misma de Cristo, vuestro amigo, hermano y Señor, el Hijo de Dios hecho hombre, que da consistencia a todo el universo»

20° Lunes del tiempo Ordinario, 15 de Agosto de 2011

Celebramos La Solemnidad de la Asunción de la Virgen María
Patrona de nuestra Diócesis de Zipaquirá

San Lucas 1, 39-56

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( La Asunción
)
  1. La Asunción: esta “realidad última” de María Santísima es preludio de nuestra propia “última meta”. El Cielo y la Gloria en cuerpo y alma es el fin último que todos esperamos. Para eso hemos sido creados por Dios. Cada uno es libre de optar por esa felicidad total y eterna en el Cielo, en Gloria, o de rechazarla, rechazando a Dios. María es el preludio…
  2. El Cielo: llegar al Cielo es “la carrera que tenemos por delante”, esa carrera de la cual nos habla San Pablo el Cielo es la meta de nuestra carrera. El Cielo es indescriptible, inimaginable, insondable, inexplicable para el ser humano, pues somos limitados para comprender lo ilimitado de Dios.
  3. La Resurrección final será el encuentro de nuestra alma con nuestro Cristo glorificado. No significa que volvamos a una vida como la que tenemos ahora. Significa que Dios dará a nuestros cuerpos, la participación en su Gloria. Al reunirnos con Jesús en el cielo, seremos cuerpos gloriosos. María Santísima es figura de lo que nos espera.

REFLEXIÓN

Celebrar la Asunción de María es celebrar la Esperanza. Hoy es el día esperanzador en que empieza a cumplirse una de las promesas que el Señor, Jesús, el Hijo de Dios, nos ha hecho a nosotros: "el que cree en mí, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día".

ORACION

Justamente os paga Dios,
Virgen y Reina del cielo;
vos lo bajaste al suelo
y
Él os sube al cielo a vos.

FIESTA DE LA DIOCESIS DE ZIPAQUIRÁ

Al celebrar hoy la Festividad de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo en cuerpo y alma, nos recuerda la futura inmortalidad, nuestro destino final después de nuestra vida en la tierra. Nuestra Diócesis se viste de fiesta ante la solemnidad de la Asunción de María Santísima. Quien como patrona ha asistido, protegido y amparado la misión de la iglesia diocesana en el ser de discípulos y Misioneros de Jesucristo y de su iglesia.

HISTORIA

Javier estaba un día platicando con su cuñado Rafael y de pronto le hizo una confesión sorprendente. Ambos estaban casados con dos hermanas gemelas y aunque la esposa de Rafael deseaba ansiosamente tener un hijo, ésta después de diez años de matrimonio no había concebido. Javier le dijo a su cuñado que su esposa se había ofrecido a tener un hijo para dárselo a su hermana. El hijo nació, la madre lo acarició y se lo entregó a su hermana. Y ésta agradecida comentó: "Ni en sueños podría imaginar que alguien se sacrificara así para hacerme feliz". Meses más tarde, un periódico publicaba la noticia con este titular: "Un regalo de amor que no tiene precio. Hermana da su bebé a hermana sin hijos".


Hace dos mil años Dios nos hizo un regalo de Amor que no tiene precio:

A través de una mujer llamada María,

entregó a su hijo Jesús al mundo entero.




Para ganar Indulgencia Plenaria en esta Fiesta Patronal se necesita:
  • Estar en Gracia de Dios ( haber confesado todos los pecados mortales)
  • Tener intención de ganar la indulgencia
  • Comulgar
  • Orar por las Intenciones del Papa y
  • No tener afecto a pecado alguno ( arrepentidos y decididos a no pecar más)
Lunes 15 de Agosto
6:00 p.m. Santo Rosario
6:30 p.m. Eucaristía



20° Domingo del tiempo Ordinario, 14 de Agosto de 2011

San Mateo 15, 21-28


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( Fe y Oración Perseverante
)

1. La Oración: con la oración, Dios hace que se haga más grande nuestro anhelo de encontrarnos con Dios. Sumergidos de lleno en este tiempo litúrgico, el evangelio de este día – la madre que pide insistentemente a Jesús- nos alecciona sobre la insistencia en la oración y súplica: “Señor, socórreme”. Hay pocas oraciones tan breves como ésta, en la que una madre intercede por su hija. En ella se cruzan dos direcciones: la súplica revela a la vez su amor maternal hacia la hija y, ante todo, su confianza hacia el Señor.

2. La Fe: cuando es sólida y se une a la oración perseverante, tiene buen fin. Todos, incluidos los que venimos domingo tras domingo a la eucaristía, necesitamos imitar el corazón de la cananea. Un corazón que sea capaz de contemplar la presencia de Jesús. De intuir que, en la Palabra que se escucha y en el pan que se come, podemos alcanzar la salud espiritual y material para nuestro existir. La fe no es sólo la aceptación de una verdad. Es, sobre todo, la confianza en el poder y la bondad de Dios. En este caso, la fe se identifica con el reconocimiento de Jesús como el enviado por Dios, el médico de las almas.


REFLEXIÓN

El Evangelio que hoy se proclama nos enseña que quien desea conseguir algo importante debe ser incansable en su insistencia, en su búsqueda. Ante los ruegos de la cananea, Jesús revela su propia compasión y el núcleo de su mensaje: “Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”.

La salvación anunciada por Jesús tiene por destinatarios a todos los hombres. Él va a enviar a sus discípulos para que anuncien el Evangelio a todas las naciones. El Redentor se ha ofrecido a su Padre, en favor de todos, especialmente a los que están perdidos, a los enfermos. Todos somos destinatarios del Evangelio, por ende, todos debemos ser misioneros de la Buena Noticia.

ORACIÓN

"Señor, nada quiero más que lo que Tú quieras. Aún lo que en estos días vengo pidiéndote, si me aparta un milímetro de la Voluntad tuya, no me lo des. Sólo quiero lo que Tú quieres y porque Tú lo quieres."

PARA LA VIDA

Érase un anciano que, todas las noches, caminaba por las calles oscuras de la ciudad con una lámpara de aceite en la mano. Una noche se encontró con un amigo que le preguntó: ¿qué haces tú, siendo ciego, con una lámpara en la mano? El ciego le respondió: “Yo no llevo una lámpara para ver. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí”…

¡Qué hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás! Llevar luz y no oscuridad. Luz…demos luz. De la historia de Pedro, ciego y náufrago en la tormenta del domingo pasado a la historia de hoy, de la mujer cananea, invisible y marginada. Del grito de Pedro: “Señor, sálvame” al grito de la mujer extranjera: “Señor, socórreme”.