3° Domingo de Pascua, 19 de Abril 2015, Ciclo B


San Lucas 24,  35 - 48 

Jesús Resucitó "Aleluya"
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  1. “Paz a Vosotros”:  Lucas al describirnos el encuentro de Jesús resucitado con el grupo de discípulos, presenta el saludo pascual. Dos discípulos están contando cómo lo han reconocido al cenar con él en Emaús. Pedro dice que se le ha aparecido. La mayoría no ha tenido todavía ninguna experiencia. No saben qué pensar. Jesús se presenta en medio de ellos, dándoles la PAZ: “Paz a vosotros”. Lo primero para despertar nuestra fe en Jesús resucitado es poder intuir, también hoy, su presencia en medio de nosotros, y hacer circular en nuestras comunidades y parroquias la paz, la alegría y la seguridad que da el saberlo vivo, acompañándonos de cerca en estos tiempos nada fáciles para la fe. El relato de Lucas es muy realista. La presencia de Jesús no transforma de manera mágica a los discípulos. Algunos se asustan y «creen que están viendo un fantasma». En el interior de otros «surgen dudas» de todo tipo. Hay quienes «no lo acaban de creer por la alegría». Otros siguen «atónitos».
  2. Testigos de la Fe: Jesús nos invita a aprender a gustar las múltiples alegrías que el Creador pone en nuestro camino: vida, amor, naturaleza, silencio, deber cumplido, servicio a los demás... Puede ser el mejor camino para «resucitar» nuestra fe. Cada situación por difícil que se presente,  si buscamos a Jesús que vive, será el encuentro y milagro más grande que viviremos.


REFLEXIÓN

   Creer en Jesús resucitado, es un DON divino. En última instancia es algo que sólo puede ser captado y comprendido desde la fe que el mismo Jesús despierta en nosotros. Si no experimentamos nunca «por dentro» la paz y la alegría que Jesús infunde, es difícil que encontremos «por fuera» pruebas de su resurrección.  Algo de esto nos viene a decir Lucas al describirnos el encuentro de Jesús resucitado con el grupo de discípulos. 

   El ardor de Jesús en sus corazones, será progresivo, según la experiencia que cada uno vaya forjando con Jesús vivo. La mayoría no ha tenido todavía ninguna experiencia. No saben qué pensar. Entonces Jesús se une a su caminar y les va adentrando en la experiencia divina: “Paz a vosotros”». Cada discípulo lo recibió desde su propia fe, está con ellos nuevamente y su gozo es tan grande porque Jesús Vive.

PARA LA VIDA
        Juana era una niña que no veía bien. Pero nadie, ni siquiera ella, se había dado cuenta. Juana pensaba que todas las cosas eran borrosas porque era como ella las veía. No sabía que los otros niños podían ver mucho más lejos que ella. Pensaba que todo el mundo veía las cosas como ella. A medida que iba creciendo su madre empezó a preguntarse porqué se sentaba tan cerca de la televisión. Su abuelo observó que cuando leía un libro lo tenía que acercar a sus ojos. 

       Cuando fue a la escuela la maestra constató que no veía bien las palabras de la pizarra. Finalmente todos comenzaron a decir: "Juana necesita gafas". Con sus nuevas gafas, Juana vio que no todo era borroso, los colores eran más brillantes y hasta la cara de su madre era mucho más hermosa. Empezó, por fin, a ver con claridad. Era maravilloso, CON LOS ANTEOJOS DE LA FE, VEMOS MEJOR LAS HUELLAS Y OBRAS DEL SEÑOR EN CADA UNO DE NOSOTROS. ÉL ESTA VIVO…

    2° Domingo de Pascua, 12 de Abril 2015, Ciclo B


    San Juan 20,  19 - 31 

    "Domingo de la Misericordia"
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    1. “Camino de Fe”: “Jesús vive y está de nuevo con ellos”. La fe cristiana crece en nosotros cuando nos sentimos amados y atraídos por ese Dios cuyo rostro podemos vislumbrar en el relato que los evangelios nos hacen de Jesús. Entonces, su llamada a confiar tiene en nosotros más fuerza que nuestras propias dudas. "Dichosos los que crean sin haber visto". Sólo cuando ven a Jesús resucitado en medio de ellos, el grupo de discípulos se transforma.  Recuperan la paz, desaparecen sus miedos, se llenan de una alegría desconocida, notan el aliento de Jesús sobre ellos y abren las puertas porque se sienten enviados a vivir la misma misión que él había recibido del Padre.
    2. ”Todos Unidos”: La fe cristiana crece en nosotros cuando nos sentimos amados y atraídos por ese Dios cuyo rostro podemos palpar en el rostro de los amados de Jesús, los que sufren. Entonces, su llamada a confiar tiene en nosotros más fuerza que nuestras propias dudas. Necesitamos descubrir a Jesús en las llagas de nuestros hermanos. Necesitamos vivir de su presencia viva, recordar en toda ocasión sus criterios y su Espíritu, pensar constantemente en su vida, dejarle ser el inspirador de nuestra acción. Él nos puede transmitir más luz y más fuerza que nadie. Él está en medio de nosotros comunicándonos su paz, su alegría y su Espíritu.
    REFLEXIÓN

       La resurrección tiene que disipar nuestros miedos, debe ser fuerza para despertar la alegría de Dios. Cristo resucitado está en el centro de la Iglesia, pero su presencia viva, a veces, no está arraigada como debiera. Falta una fe viva en nuestras comunidades, las cuales tendrán que aprender a vivir de la fe, deberán llenarse de su Espíritu y tendrán que recordar sus palabras y realizar sus gestos. 

       Como con los discípulos,  Jesús, está con nosotros llenándonos de vida eterna. Los discípulos experimentan una paz honda y una alegría incontenible. Las fuentes evangélicas, tan sobrias siempre para hablar de sentimientos, lo subrayan una y otra vez: el resucitado despierta en ellos alegría y paz. Es tan central esta experiencia que se puede decir, sin exagerar, que de esta paz y esta alegría nació la fuerza evangelizadora de los seguidores de Jesús.

    PARA LA VIDA
          Al pequeño Roberto, la maestra le encargó una tarea: “investigar qué es la fe en Dios” de regreso a la casa le preguntó a su tío” ¿Qué es la fe en Dios? Su tío con una amplia sonrisa respondió: bien Roberto vamos a la playa allí te enseñaré ¿Qué es la fe en Dios? Vivian cerca a las playas de Cancún. Una vez llegaron, le entregó el chaleco salvavidas  “Pero yo no sé nadar” dijo el niño, no hay problema, comienza a caminar hacia el mar de espaldas. 

         Llegará un momento en el que sentirás que tus pies no tocan tierra. Déjate ir y arrójate de espaldas. No te hundirás, ya que el chaleco te hará flotar”. Roberto estaba aterrado, “no tío, no quiero”. “¡hazlo”! estaré junto a ti para que no temas. El niño en un acto de valentía dio el primer paso ¡Ya no tocaba tierra y floto en el mar gracias al chaleco. Felices ambos salieron del mar. Camino a casa, su tío le explico: “En esto consiste la fe en Dios: el mar representa la vida. Yo represento a Dios y el chaleco representa la fe. El primer paso es confiar en Dios Él estará junto  a ti”

      Domingo de Resurrección, 5 de Abril 2015, Ciclo B


      San Juan 20,  1 - 9 

      "Pascua de Resurección"
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      1. “Alegría-Júbilo”: al Resucitado no se le puede «ver» sin hacer su propio recorrido. Para experimentarlo lleno de vida en medio de nosotros, hay que volver al punto de partida y hacer la experiencia de lo que ha sido esa vida que ha llevado a Jesús a la crucifixión y resurrección. Si no es así, la«Resurrección» será para nosotros una doctrina sublime, un dogma sagrado, pero no experimentaremos a Jesús vivo en nosotros. Galilea ha sido el escenario principal de su actuación. Allí le han visto sus discípulos curar, perdonar, liberar, acoger, despertar en todos una esperanza nueva. Ahora sus seguidores hemos de hacer lo mismo. No estamos solos. El resucitado va delante de nosotros. Lo iremos viendo si caminamos tras sus pasos. Lo más decisivo para experimentar al «Resucitado». Más que el estudio de la teología, o las celebraciones litúrgicas, lo definitivo será seguir al Señor.
      2. ”Esperanza”: Ese Dios que ha resucitado a Jesús está en nuestras lágrimas y penas como consuelo misterioso. Está en nuestras depresiones como presencia callada que acompaña en la soledad y tristeza incomprendidas. Está en nuestro pecado como amor misericordioso que nos soporta con paciencia infinita. Estará incluso en nuestra muerte conduciéndonos a la vida, cuando parezca extinguirse. Pero siempre estará a nuestro lado.


      REFLEXIÓN

         La verdad de la divinidad de Jesús es confirmada por su Resurrección. Hay un doble aspecto en el misterio pascual: por su muerte Jesús nos libera del pecado, por su Resurrección nos abre el acceso a una nueva vida. 
           Ésta es, en primer lugar, la justificación que nos devuelve a la gracia de Dios. Consiste en la victoria sobre la muerte y el pecado y en la nueva participación en la gracia. Realiza la adopción filial porque los hombres se convierten en hermanos de Cristo, como Jesús mismo llama a sus discípulos después de su Resurrección.  
             Hermanos no por naturaleza, sino por don de la gracia, porque esta filiación adoptiva confiere una participación real en la vida del Hijo único, la que ha revelado plenamente en su Resurrección. Por último, la Resurrección de Cristo –y el propio Cristo resucitado.

          PARA LA VIDA
                Un día el amo de Lukman, un fabulista oriental, le envió a que sembrara cebada. Lukman fue y sembró avena. En la época de la cosecha, cuando el amo vio que estaba creciendo la avena, le pidió una explicación al esclavo. Lukman le dijo que había sembrado avena, con la esperanza de que cosecharía cebada. El amo entonces le dijo que debía estar loco, a lo que Lukman le respondió:- Tú mismo, señor mío, continuamente estás sembrando en el mundo la semilla del mal, y sin embargo, esperas en el día de la resurrección recoger el fruto de la virtud. Por eso creí que sembrando avena podría cosechar cebada. 
              “La Resurrección de Jesucristo es la garantía firme que todos estamos llamados a gozar de ella. Por eso podemos proclamar: ¿dónde está, muerte tu victoria?”. Sabemos que la muerte es inevitable, pero quien tiene la última palabra es Cristo resucitado.. 


              “FELICES PASCUAS, EL SEÑOR RESUCITÓ, ALELUYA, ALELUYA"

              Domingo de Ramos, 22 de Marzo 2015, Ciclo B

              San Marcos 14,  1 - 15, 47 
              "Domingo de Ramos"
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              1. La Entrada a Jerusalén:  hoy es Domingo de Ramos porque celebramos la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Entra como un rey humilde, pacífico y manso. Es aclamado por gente buena y sencilla, y una gran cantidad de sus discípulos son mujeres y niños. Lo proclaman Rey, no con el estruendo de las armas, sino con los gritos de júbilo. Y no agitan bayonetas o pancartas, sino ramos de olivo y de laurel, signos de la paz. ¡Éste es Jesús, nuestro Rey, el Rey de la paz y del amor verdadero, el que entra hoy triunfante a Jerusalén! Él entra triunfal a nuestro corazón.
              2. "Dolor": hoy es también Domingo de “Pasión” porque iniciamos esta semana de dolor, que culminará en la Cruz, por lo cual, en este día la Pasión del Señor. Sólo ocurre esto dos días en todo el año: hoy y el Viernes Santo. La muerte de Cristo en el Calvario no es una derrota, sino el triunfo más rotundo y definitivo de Nuestro Señor sobre los poderes del mal, del pecado y de la muerte. Sólo muriendo, vence a la muerte Estos días santos son, pues, para acompañar a Cristo en los sufrimientos de su Pasión y en su camino al Calvario: para unirnos a Él a través de la oración, los sacramentos, la caridad, el apostolado y las obras buenas, dentro de un total y reverente respeto y adoración.


                ¿ QUÉ ES LA SEMANA SANTA ? 
              1. Domingo de Ramos: La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Sucedió el domingo anterior a su muerte. Fue una entrada humilde pero llena de júbilo. La ciudad estaba llena de peregrinos para celebrar la pascua judía. Los niños Hebreos la aclamaban con palmas y cánticos.
              2. Jueves Santo: se trata del primer día del Triduo Pascual. En este día la Iglesia Católica conmemora La Institución de la Eucaristía, el Orden Sacerdotal y el mandamiento del amor, en la Última Cena de Jesús. Durante los oficios de este día se celebra el lavatorio de los pies. La Eucaristía se reserva en el "monumento" al cual van los fieles a adorar al Señor sacramentado.
              3. Viernes Santo: Se conmemora la muerte de Cristo en la cruz, desde donde atrae a todos hacia él para darnos la salvación. La acción litúrgica en la tarde, consta de la lectura de la Pasión (San Juan), la adoración de la santa Cruz y la distribución de la sagrada comunión. El respeto y el silencio se han de favorecer.
              4. Sabado Santo: Este día es el más solemne en toda la liturgia católica durante todo el año: la Vigilia Pascual, que se realiza siempre en la noche, es la más grande y santísima noche del año. Es la celebración antigua más importante y más rica de contenido. “Si Cristo no resucita, vana sería la fe”.
              5. Con la Bendición del agua y el fuego se invita a los fieles  a vivir y renovar las promesas bautismales. El Solemne pregón pascual narra el maravilloso triunfo de Cristo sobre la muerte. Las lecturas narran las obras de Dios en la historia de la salvación. La liturgia tiene su culmen en la proclamación jubilosa delAleluya, Cristo ha Resucitado.
              6. Domingo de Resurrección: Es el día en el cual Jesús triunfa sobre la muerte. Este hecho es fundamental para el cristianismo. La historia cuenta que en cuanto se hace de día, tres mujeres van al sepulcro donde Jesús estaba enterrado y ven que no está su cuerpo. Un Ángel les dice que ha resucitado.
              7. La Pascua: Es el paso de la muerte a la vida y manifiesta la victoria de la Vida sobre la muerte ganada por la muerte de Jesús en la Cruz. Los hombres estábamos bajo la esclavitud del pecado, pero en Cristo tenemos vida nueva. La pascua se celebra por 50 días, desde el domingo de Pascua hasta Pentecostés.

              5° Domingo de Cuaresma, 22 de Marzo 2015, Ciclo B


              San Juan 12,  20 - 33 

              " Hay que Morir Para Vivir"
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              1. Sacrificio:  Ha llegado la hora. Todos, judíos y griegos, podrán captar muy pronto el misterio que se encierra en su vida y en su muerte: «Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí». Cuando Jesús sea alzado en la cruz y aparezca crucificado sobre el Gólgota, todos podrán conocer el amor insondable de Dios, se darán cuenta que Dios es amor y sólo el amor vence a la muerte. Se sentirán atraídos por el Crucificado, por el amor. Él es la manifestación suprema del amor de Dios. Cuando sea crucificado, todos podrán ver con claridad la verdadera grandeza y eterna gloria que esconde la Cruz.
              2. "Un Grano": Jesús emplea una imagen sencilla que todos podemos entender:«Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto». Si el grano muere, germina y hace brotar la vida, pero si se encierra en su pequeña envoltura y guarda para sí su energía vital, permanece estéril. Esta bella imagen nos descubre una ley que atraviesa misteriosamente la vida entera.  Es la dinámica que hace fecunda la vida de quien sufre movido por el amor. Es una idea repetida por Jesús en diversas ocasiones: Quien se agarra egoístamente a su vida, la echa a perder; quien la entrega, genera más vida.
              3. REFLEXIÓN 
                “ Os aseguro, que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto ” 
                 No es difícil comprobarlo. Quien vive exclusivamente para su bienestar, su dinero, su éxito o seguridad, termina viviendo una vida estéril: su paso por este mundo no hace la vida más humana. Quien se arriesga a vivir en actitud abierta y generosa, difunde vida, irradia alegría, ayuda a vivir. No hay una manera más apasionante de vivir que hacer la vida de los demás más humana y llevadera. 

                 ¿Cómo podremos seguir a Jesús si no nos sentimos atraídos por su amor y su estilo de vida? Nos pasamos la vida tratando de evitar sufrimientos y problemas. La cultura del bienestar nos empuja a organizarnos de la manera más cómoda y placentera posible como si fuera el ideal supremo. Sin embargo, hay sufrimientos y renuncias que se necesita asumir si queremos que nuestra vida sea fecunda y creativa. 

                 La obsesión por el propio bienestar empequeñece a las personas. Quien se acerca directamente a Jesucristo y sintoniza con Él su vida, descubre todo lo que Él puede aportarnos para encontrar un sentido acertado a nuestra vida, para vivir con dignidad y sensatez, y para caminar día a día movidos por una esperanza indestructible. “Morir dando vida, es vivir”.



              MOTIVACIÓN

                  Un rey muy rico de la India, tenía fama de ser indiferente a las riquezas materiales y hombre de profunda religiosidad, cosa un tanto inusual para un personaje de su categoría. Ante esta situación y movido por la curiosidad, un súbdito quiso averiguar el secreto del soberano para no dejarse deslumbrar por el oro, las joyas y los lujos excesivos que caracterizaban a la nobleza de su tiempo. 

                 Inmediatamente después de los saludos que la etiqueta y cortesía exigen, el hombre preguntó: Majestad, ¿cuál es su secreto para cultivar la vida espiritual en medio de tanta riqueza? El rey le dijo: “Te lo revelaré, si recorres mi palacio para comprender la magnitud de mi riqueza. Pero lleva una vela encendida. Si se apaga, te decapitaré”. 

                 Al término del paseo, el rey le preguntó: “¿Qué piensas de mis riquezas? La persona respondió: “No vi nada. Sólo me preocupé de que la llama no se apagara”. El rey le dijo: “Ese es mi secreto. Estoy tan ocupado tratando de avivar mi llama interior, que no me interesan las riquezas de fuera”. Si sembramos en nuestro corazón frutos de amor, buscando una luz que ilumine nuestra alma, ellos  serán la escalera para llegar al cielo.

              4° Domingo de Cuaresma, 15 de Marzo 2015, Ciclo B

              San Juan 3,  14 - 21 

              " Tanto Amó Dios al Mundo... "
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              1. "Amor - Entrega":  «Tanto amó Dios al mundo que  entregó a su Hijo único». Este amor de Dios es el origen y el fundamento de nuestra esperanza.«Dios ama el mundo». Lo ama tal como es. Lleno de conflictos y contradicciones. Capaz de lo mejor y de lo peor. Este mundo no recorre su camino solo, perdido y desamparado. La Iglesia «es enviada por Cristo a manifestar y comunicar el amor de Dios a todos los hombres». Lo primero es comunicar ese amor de Dios a todo ser humano. Según el evangelista, Dios hace al mundo ese gran regalo que es Jesús, «no para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él»
              2. "Salvación": en estos momentos en que todo parece confuso, incierto y desalentador, nada nos impide a cada uno dar un poco de amor al mundo. Es lo que hizo Jesús. No hay que esperar a nada. ¿Será que en este mundo no quedan hombres y mujeres con corazones llenos de Dios que generen a la humanidad algo de amor, amistad, compasión, justicia, sensibilidad y ayuda a los que sufren? Entre todos podemos construir la Iglesia de Jesús, pero la Iglesia del amor. Unos y otros, aunque demos pasos equivocados, es mucho lo que podemos hacer. Dios sale a nuestro encuentro hasta en nuestros errores. Su amor infinito nos sostiene.
                Sus brazos abiertos siempre nos esperan. 
                REFLEXIÓN 
                “ Tener Vida Eterna ” 
                 Nuestra mirada distraída no es capaz de descubrir en su divino rostro, la luz que puede iluminar nuestra vida en los momentos más duros y difíciles. Sin embargo, Jesús nos está mandando desde la Cruz señales de vida y de amor.

                 En esos brazos extendidos que no pueden ya abrazar a los niños, y en esas manos clavadas que no pueden acariciar a los leprosos ni bendecir a los enfermos, está Dios con sus brazos abiertos para acoger, abrazar y sostener nuestras pobres vidas, rotas por tantos sufrimientos.

                 Desde ese rostro apagado por la muerte, desde esos ojos que ya no pueden mirar con ternura a los pecadores, desde esa boca que no puede gritar su indignación por las víctimas de tantos abusos e injusticias, Dios nos está revelando su AMORincondicional por toda la Humanidad.
                 Él podría poner luz en la vida más desdichada y fracasada, pero desafortunadamente «el que obra mal no se acerca a la luz para no verse acusado por sus obras malas». Cuando vivimos de manera poco digna, evitamos la luz porque nos sentimos mal ante Dios, y por eso no miramos al Crucificado.

                 Al contrario, «el que realiza la verdad, se acerca a la luz», no huye a la oscuridad porque no tiene nada que ocultar. Dirige su mirada al Crucificado y Él lo hace vivir en la luz.

              MOTIVACIÓN “ En La Cruz, No hay Tiempo para Reir ”

                 Un hombre viajando a través de un campo, olvidó su linterna; era muy tarde y el sol se iba ocultando. Observó que no muy lejos tenía que atravesar una montaña, con un panorama oscuro. Decidió subir a un árbol  para mirar si había cerca algo que lo pusiera en peligro pero la espesa montaña no le permitía ver.

                 El hombre un poco triste y temeroso tomó la decisión de caminar por aquel arriesgado lugar. Cada vez que pasaba el tiempo, el lugar era más oscuro y no se veía nada, solo uno que otro ruido de algún animal. De repente se encontró con un tigre y huyó velozmente mientras el tigre lo perseguía.

                 Al llegar a un precipicio, se agarró de la raíz de una liana y saltó al otro lado. El tigre lo olfateaba desde arriba. Temblando, el hombre miraba hacia abajo, donde otro tigre lo esperaba ávido para devorarlo. Sólo la liana lo sostenía.

                 Como si fuera poco, dos ratones, uno blanco y otro negro, aparecieron en la terrible escena y poco a poco empezaron a roer la liana. El hombre vio una linda fresa cerca. Agarrándose bien de la liana con una mano, con la otra cogió la fresa y apenas decía.¡Mmmm…Qué sabrosa estaba!»

              3° Domingo de Cuaresma, 8 de Marzo 2015, Ciclo B


              San Juan 2,  13 - 25 

              " Santuarios Sagrados "
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              1. "La Indignación de Jesús":  acompañado de sus discípulos, Jesús sube por primera vez a Jerusalén para celebrar las fiestas de Pascua. La indignación de Jesús surge porque en el Templo encuentra vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas instalados en sus mesas traficando con el cambio de monedas paganas por la única moneda oficial aceptada por los sacerdotes. Con un látigo saca del recinto sagrado a los animales, vuelca las mesas de los cambistas echando por tierra sus monedas, grita: «No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre». El espacio sagrado es de Dios y todo lo que haya en él, ha de ser sagrado.
              2. "Nuevo Templo": las puertas de este nuevo templo que es Jesús están abiertas a todos. Nadie está excluido. Pueden entrar en él los pecadores, los impuros e, incluso, los paganos, pero hay que expulsar lo que no es digno de él. El Dios que habita en Jesús es de todos y para todos. En este templo no se hace discriminación alguna. El espacio para todos es su divino corazón. En Cristo ya no hay distinciones, ni razas elegidas ni pueblos excluidos. Los únicos preferidos son aquellos necesitados de amor y compasión. Aunque se necesitan iglesias y templos para celebrar a Jesús como Señor, recordemos que él es nuestro verdadero templo. 
                REFLEXIÓN
                 "No convirtáis en un mercado la Casa de Mi Padre"
                 Cuando Jesús entra en el templo de Jerusalén, no encuentra gentes que buscan a Dios sino comercio religioso. Su actuación violenta frente a «vendedores y cambistas» no es sino la reacción del profeta que se encuentra con la religión convertida en mercado. Aquel templo llamado a ser el lugar en que se había de manifestar la gloria de Dios y su amor fiel al hombre, se ha convertido en lugar de engaño y abusos donde reina el afán de dinero y el comercio interesado. 

                 Casi sin darnos cuenta, nos podemos convertir en «vendedores y cambistas» que no saben hacer otra cosa sino negociar. Hombres y mujeres incapacitados para amar, que han eliminado de su vida todo lo que sea dar. Es fácil entonces la tentación de negociar incluso con Dios. Aunque se le obsequie algún culto a Dios para quedar bien con él, o se ofrezcan plegarias, o se paguen promesas para obtener de él algún beneficio, esto no servirá de nada si el corazón está manchado. Lo grave es olvidar que Dios es amor y el amor no se compra. Por algo repetía Jesús, que Dios «quiere amor y no sacrificios».
                MOTIVACIÓN
                  Quería una vez Zeus proclamar un rey entre las aves y les indicó un día para que comparecieran delante de él, pues iba a elegir a la que encontrara más hermosa para que reinara entre ellas. Todas las aves se dirigieron a la orilla de un río para limpiarse. Entonces la corneja, viéndose más fea que las demás, se dedicó a recoger las plumas que abandonaban los otros pájaros, ajustándolas a su cuerpo. Así, compuesta con ropajes ajenos, resultó la más hermosa de las aves. 

                 Llegó el momento de la selección, y todas las aves se presentaron ante Zeus, sin faltar por supuesto, la corneja con su esplendoroso plumaje. Y cuando ya estaba Zeus a punto de concederle la realeza a causa de tanta hermosura, los demás pájaros, indignados por el engaño, le arrancaron cada una de  las plumas que les correspondía. Al fin, desplumada de lo ajeno, la corneja, simplemente corneja se quedó. 

                 Todas las aves celebraron en el palacio haber logrado que la corneja saliera de aquel lugar donde no debía estar. Su engaño y falta de respeto con sus amigos la dejaron por fuera del concurso, aislada del grupo de quienes algún día fueron sus amigos que la aceptaban por ser como era.