San Lucas 2,
41 - 52- La Familia: es el santuario en el que sus miembros viven el encuentro con Dios y los hombres. Sin duda, es necesario también hoy estimular y promover la autoridad y responsabilidad de los padres, la obediencia de los hijos y la solidaridad familiar, valores sin los cuales fracasará la familia.
- La Educación: en el hogar, el niño puede captar conductas, valores, símbolos y experiencias religiosas, pero no de cualquier manera, sino con afecto. La fe depende, en buena parte, de que la persona haya tenido desde la infancia una experiencia religiosa positiva, como en el hogar de Nazareth.
- La Amistad: celebramos hoy la fiesta cristiana de la familia de Nazareth. Históricamente poco sabemos de la vida familiar de María, José y Jesús. En aquel hogar convivieron Jesús, el hijo de Dios en el que se encarnaba la amistad de Dios a todo ser humano, y María y José, aquellos esposos que supieron acogerlo como Hijo con fe y amor. Esa familia sigue siendo para los creyentes, la institución más divina. El modelo de una vida familiar enraizada en el Amor y la Amistad, sólo se sostiene de la mano de Dios.
REFLEXIÓN
La familia de Nazareth viene a nosotros este año a recordarnos los valores de la familia cristiana: familia que ora unida, que vive unida, que unida sufre sus dificultades y avanza como la familia de Nazareth.
No podemos ser cristianos auténticos sin vivir en nuestra familia de casa, el amor entre padres, hijos, abuelos y nietos; el amor de saber compartir todo momento y saber escuchar y dialogar. Tenemos un reto: vivir en familia, hacer revivir los valores de la familia, en aras de una sociedad sana. Pidamos hoy por las familias y amemos la familia que Dios nos ha dado.
PARA LA VIDA
Cuando la niña tenía 11 años, la empleada de toda la vida dejó la casa y el trabajo. Los padres de la niña estaban a punto de emprender un viaje a Europa y, a toda prisa, tuvieron que buscar otra para que la cuidara. Unos días antes del viaje, la niña observaba cómo su madre guardaba todas sus joyas y la vajilla de plata en la caja fuerte. Nunca lo había hecho antes.
La niña le preguntó a su madre por qué lo guardaba todo este año bajo llave. La madre le dijo que no se fiaba de la nueva empleada. Esta observación hirió tanto a la niña que nunca lo olvidó. ¿Acaso no era ella la joya más valiosa de la familia? ¿Acaso no valía ella más que todos los cuchillos y tenedores de plata? ¿Por qué la dejaba a ella con una empleada de la que no se fiaba?
FELIZ AÑO NUEVO
Que la Paz, el Amor y la Felicidad reinen durante todo el Nuevo Año.
Que la Alegría, la Reconciliación y el Perdón sea el mejor regalo
para sus vidas y la de sus hogares.
Les deseo un Año lleno de muchas Bendiciones y Éxitos.
Que el Amor de Dios encarnado en María
les haga nacer a una Nueva Vida en Cristo Jesús.
“Con El Señor Obispo, les deseamos FELIZ AÑO a las familia y a cuantos vienen a esta Capilla de Santa Ana de Centro Chía”